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Rizar la mayor de un Hansa

Rizar la mayor de un Hansa

Tiempo de lectura estimado: 3 minutos

Prevención y solución de problemas al rizar el Hansa 303

Una de las grandes virtudes de los veleros Hansa es que, al no contar con obenques ni estay en el aparejo, sus mástiles autoportantes pueden girar sobre sí mismos y por tanto, podemos enrollar la vela a su alrededor. La maniobra es realmente simple y se puede llevar a cabo en tierra, antes de salir, o una vez en el agua si las condiciones lo exigen. Es importante conocer el funcionamiento y la técnica de uso para realizar correctamente la maniobra y evitar problemas a la hora de rizar.

En esta serie de vídeos de menos de un minuto cada uno, Chris Mitchell nos senseña como rizar correctamente la mayor, y por ende también el foque, que utiliza prácitcamente el mismo sistema de rizo. Siguiendo sus sencillos consejos evitaremos los problemas que a veces se producen en esta maniobra.

1.- Cómo usar el cabo de rizar

En este primer vídeo, Chris nos explica que debemos rizar y largar el rizo utilizando únicamente una mano. La izquierda para rizar y amordazar y la derecha para largar el rizo una vez desamordazado el cabo. Si usamos las dos manos a la vez, el cabo pierde tensión y es posible que salga de la garganta del tambor… Cuando esto sucede puede quedar bloqueado, como veremos más adelante.
A tener en cuenta que en la posición inicial, con la vela totalmente desplegada, el nudo debe estar totalmente a proa de su recorrido por el lado de babor.

El tambor del enrollador

Aquí vemos el tambor del enrollador, que va ajustado al mástil por debajo del nivel de la consola central. Tiene una palomilla con la que lo apretaremos para que quede sujeto al mástil. Si el cabo se sale de la garganta del tambor, es precisamente en esa palomilla donde a veces queda trabado.

Cómo colocar el cabo en el tambor del enrollador

Vemos aquí la correcta colocación del cabo alrededor del tambor, al que debe darle una vuelta y media. Chirs nos muestra qué sucede si usamos las dos manos (una para tirar y la otra para acompañar) en el momento de rizar o largar. Es así como hacemos que el cabo se salga del tambor.

Solucionando “el” problema…

En este último vídeo Chris nos muestra qué hacer para recuperar el funcionamiento del enrollador si se nos sale el cabo.
En primer lugar, sacaremos el mástil.
Seguidamente, soltaremos también el ganchito de popa que da la tensión al sistema mediante el cabito elástico.
Finalmente, localizaremos el cabo -debajo de la consola- por el lado de estribor, para volver a pasarlo alrededor del tambor. A tener en cuenta que es muy posible que el cabo haya quedado enganchado en la palomilla de ajuste. Debemos asegurarnos de que el cabo circula sin impedimentos por la garganta del tambor.

Las imágenes se han grabado a bordo de un Hansa 2.3, por esa razón no se ve el cabo del enrollador del foque, ya que ese modelo equipa únicamente vela mayor.
Mas información y detalles sobre las distintas embarcaciones Hansa (2.3, 303, Lyberty, Skud…) siguiendo este enlace.

Los porqués del foque autovirante para el Weta

Los porqués del foque autovirante para el Weta

¿Deberías instalar un foque autovirante en tu Weta?
Aquí tienes algunas buenas razones para hacerlo…

EN REGATA:

– Un autovirante te permite virar por avante sin tocar las escotas del foque.
– Mantienes el ángulo y el cazado perfecto del foque en cada virada.
– A medida que progresa la virada, en sólo unos pocos segundos el foque quedará ajustado para el rumbo en la nueva amura, lo que proporciona a la embarcación una potencia casi continua. Esta potencia continua, combinada con un giro suave, genera impulso durante la virada. Tal nivel de eficiencia solo podría ser alcanzada por un equipo altamente competitivo y entrenado.
– Al trasluchar con el gennaker, no es necesario ajustar el foque, lo que te permite concentrarte en el rumbo y la escota del gennaker.
– Al acercarte a la baliza de sotavento, el foque se puede trimar con anticipación, ya que no necesitas estar en la nueva amura de barlovento. Esto te permitirá disponer de más tiempo para enrollar el gennaker y controlar los barcos cercanos en el paso de boya.
– Con una escota menos que cruza la bañera, disminuyen las posibilidades de enredárnoslas en los pies.
– Al no tener que ajustar la escota cada vez que viras, puedes centrarte más en la técnica de viraje, elegir una buena zona para ello, establecer el nuevo rumbo y estar más pendiente de los otros barcos.
– Todo lo anterior redunda en una mayor eficiencia, manteniendo el impulso (no perdemos velocidad) y mejorando el manejo de la embarcación.

NAVEGANDO A DOS:

– Algunos han cuestionado la necesidad de un auto-virante argumentando que su tripulante puede ocuparse del foque. La realidad es que ahora, el tripulante puede mejorar su atención en el foque y ajustar bien el cazado de la escota en lugar de simplemente dar un tirón a la escota hasta que deje de flamear…
– El tripulante podrá asumir más responsabilidades abordo. Con la vista fuera del barco, podrá buscar roles, rachas, ver dónde virar… propocionando información al patrón para la toma de decisiones tácticas.

PASEO:

– Hay menos desorden en el barco.
– Cuando sube la brisa, el auto-virante te permite una mayor concentración en el timón y la escota de mayor, que son más críticos para un manejo seguro de la embarcación.
– Ganarás confianza al no tener que hacer ajustes en la escota del foque cuando vires y verás que el manejo de tu embarcación se simplificará y mejorará.
– Simplificar los controles a bordo es siempre un plus y además te permitirá salir a navegar con tripulantes sin experiencia.

Aquí os dejo un vídeo en el que podéis ver a Roger Kitchen (72), ideólogo y uno de los desarrolladores del trimarán Weta, navegando en solitario con el foque autovirante y con más de 25 nudos de viento. Y es que como bien dice Roger, uno no es nunca demasiado joven o viejo para divertirse navegando!

Aunque el foque del auto-virante tiene un 10% menos de superficie que el foque estándar, el rendimiento es muy alto gracias a la eficiencia de la vela con este sistema. Para la navegación en solitario es especialmente interesante. Entre los regatistas, los foques auto-virantes se están convirtiendo en una opción muy popular.
Sin embargo, el interés no se centra únicamente en las regatas. Navegando con brisa fresca, el navegante medio tendrá más confianza y mejor control del barco si cuenta con un foque auto-virante.

Finalmente, la buena noticia es que “todos” los Weta, nuevos o antiguos, pueden equiparse con un foque auto-virante.

Siguiendo este enlace podrás acceder a la guía de instalación del foque autovirante.

Hansa Sailboats – Chris Mitchell

Hansa Sailboats – Chris Mitchell

Lago de Garda, mayo de 2016. Foto @Nandu Muñoz.
El autor junto a Chris Mitchell durante la prueba de materiales de vela paralímpica convocada por World Sailing.

Chris Mitchell. El descubrimiento de los Hansa (Access)

Conocí a Chris Mitchell, ideólogo y creador de los veleros Hansa, de forma casual. Fue a raíz de mi visita a Frank Bethwaite en otoño de 2004, como os explicaba en el post sobre la vela virtual.
Frank estaba convencido de que RS Veleros podía ser el distribuidor de su simulador en Europa y a los pocos días de estar allí, me ofreció un billete a Melbourne para que conociera a su socio e inductor del proyecto, Norman R. Sounders. La idea era que Norman me acompañara en un recorrido por diferentes escuelas de vela que estaban utilizando el simulador. Esto me convencería definitivamente de sus virtudes.

Norman Saunders.
El Royal Talabot Hospital de Melbourne

Norman Sounders es un médico británico, profesor titular de Farmacología y Neurociencia en la Universidad de Melbourne. Su especialidad es el tratamiento de daños traumatológicos en la columna vertebral y el cerebro. Recuerdo que vino a recogerme al aeropuerto donde debería “identificarle fácilmente por su gorra roja de Callaway…” Un personaje interesante.
Antes de salir de ruta por las diversas escuelas de vela de la zona, Norman tenía que pasar por el hospital Royal Talabot para despachar unos asuntos. Allí, me dejó en manos de uno de sus colaboradores y éste, a fin de entretenerme, me llevó a visitar la sala de rehabilitación traumatológica.

Simunador de vela con un velero Hansa en la sala de rehabilitación del

Access Dinghies

Me impresionó la enormidad del lugar y la gran cantidad de máquinas y aparatos en los que trabajaban los pacientes a fin de recuperar su movilidad.
Inmediatamente identifiqué un simulador como el de Frank y me acerqué a ver cómo y para qué lo usaban. Mi sorpresa fue que la persona que “tripulaba” el simulador era un tetrapléjico que sólo podía mover la cabeza… Usaba una especie de joystick que movía con la barbilla para gobernar el timón y cazar o amollar escota. Por lo demás, utilizaba el simulador exactamente como lo había hecho yo en el taller de Frank en Sydney pocos días antes.
Me llamó la atención que el casco del barco de ese simulador no era el mismo que yo conocía, sino que estaba perfectamente adaptado para personas con movilidad reducida. Pensé que era creación del hospital, pero Norman me aclaró después que en realidad era un casco de serie de la Clase Access (así se llamaban en aquella época). Este fue el primer Access Dinghy (hoy en día Hansa sailboat) que vi.

Chris Mitchell

Yo nunca había oído hablar de los Access y resultó que se fabricaban cerca de allí, en Dandenong, un suburbio al SE de Melbourne. Norman se ofreció a acompañarme y presentarme a su creador, Chris Mitchell.
Al llegar a la fábrica, vi a un señor sentado frente a su ordenador comiendo un bol de cereales y totalmente abstraído. Era Chris Mitchell. Estaba con un pie en su oficina y el otro en la zona de producción. Me enseñó su instalación y, en poco rato, me puso al corriente de su proyecto y filosofía con un entusiasmo contagioso.
La sintonía fue casi instantánea y enseguida me planteé seriamente la posibilidad de importar los Access a España. Introducir una nueva clase para un nicho de mercado tan reducido no parecía una tarea fácil, pero no había duda de que era un hueco por cubrir y que valía la pena intentarlo si queríamos cumplir con nuestro compromiso.

Jackie Kay – Sailability

En una mesa cercana estaba su pareja, Jackie Kay, en su silla de ruedas. Una señora con una gran energía que, al hilo del trabajo de Chris, tenía el propósito de hacer llegar la filosofía de Sailability a todo el mundo: “Vela para todos, sin excusas”
Sailability es una organización sin ánimo de lucro y basada en el voluntariado, que fue fundada en Reino Unido en los 80. Su misión es la de poner la vela al alcance de todo el mundo, independientemente de las capacidades físicas, psíquicas, sociales o económicas de cada persona. En 1991 fue introducida en Australia, donde actualmente existen más de 50 grupos Sailability repartidos por los distintos estados.
Este movimiento internacional presente en numerosos países no existía en España en 2004. Y en aquel viaje que accidentalmente me había llevado hasta allí, adquirí el compromiso de ponerme a trabajar para desarrollar Sailability Spain.

Cuando nuestra visita llegaba a su fin, Chris le dijo a Jackie guiñándole el ojo, “aquí tenemos a un amigo que nos va a ayudar y promocionará nuestros barcos en España“. Jackie añadió “y además creará la rama española de Sailability“. A mi regreso, junto con dos amigos, creamos la asociación sin ánimo de lucro Sailability Spain, de la que fui presidente hasta 2007. A partir de entonces los propios usuarios junto con el equipo técnico eligieron a los nuevos cargos.

Navegar un 303

Antes de marchar, Chris me invitó a un acto previsto para el día siguiente en el que el primer ministro iba a hacer entrega de unos premios a diversos proyectos australianos relacionados con la vela. A él le correspondía uno de esos premios por su diseño del Skud 18. El Skud (Skiff of Universal Design), había sido elegido embarcación doble paralímpica para el período 2008 a 2016 (Olimpiadas de Beijín, Río y Londres). La anécdota ese día fue que, a su llegada, el primer ministro me confundió a mi con Chris Mitchell y vino directamente a darme la mano para felicitarme. Eso me dio la oportunidad de presentarle a Chris, que naturalmente estaba justo a mi lado!
Por cierto, en este mismo acto se presentaba el VOR70 Telefónica Movistar del australiano Bouwe Bekking y Pedro Campos, que se construyó al sur de Sydney.

Después de terminar su parlamento y tomar una copa de champán, Chris me llevó, tal cual iba vestido, al puerto, para que navegara en uno de sus barcos. Ese día di mis primeros bordos en un Access 303.

Toni Castells navegando en una dársena del puerto de Melbourne

Mis primeros bordos en un Hansa 303 en Port Phillip Bay, Melbourne.

Los Hansa hoy en España

Unos años después, estamos orgullosos de haber facilitado que muchas personas en situación de discapacidad hayan podido disfrutar de la vela en nuestro país gracias a aquel esfuerzo inicial. Como he dicho, fue de forma totalmente casual e inesperada, pero sobre todo gracias a la inspiración y entusiasmo de Chris Mitchell y Jackie Kay.
Actualmente la Clase Hansa es reconocida por la RFEV como una  clase de especial interés, por su destacado papel como vehículo integrador para la práctica de la vela inclusiva. Existe una Asociación Española de la Clase y se celebran todos los años una Copa de España y un Campeonato de España entre otras regatas publicadas en la web de la Federación.
En julio de 2019, se celebró en Puerto Sherry, Cádiz, el Campeonato del Mundo Para-Worlds convocado por World Sailing y donde los Hansa 303 son una de las tres clases de vela adaptada en las que se compite. Siguiendo el enlace podéis acceder a una magnífica galería de fotos de ese evento, por gentileza del fotógrafo Miguel Ángel Páez.

Campeonato del Mundo de vela adaptada en Puerto Sherry, Cádiz. Foto: Miguel Ángle Páez

Salida en una de las pruebas del Para Worlds 2019 celebrado en Puerto Sherry, Cádiz en julio de 2019.
Foto: Miguel Ángel Páez.

RS Neo

RS Neo

Polietileno sin renunciar al rendimiento

El RS Neo combina un casco de polietileno, robusto y libre de mantenimiento, con un aparejo de alto rendimiento: vela radial y arboladura de carbono. En muchos casos puede ser la solución ideal al dilema que planteábamos en el post del mes pasado entre el barco de polietileno PE3 y el de poliéster RFV.
El Neo es un barco perfecto para el navegante ya iniciado y para las escuelas de vela con alumnos de nivel avanzado. El “piano” de controles, siempre a mano, permite acceder fácilmente a contra, pajarín y cunningham. Pero lo que es más importante, cualquier acción sobre ellos se puede apreciar en el perfil de la vela gracias al aparejo altamente responsivo que nos permite trabajar un trimado fino: forma y volumen de la vela.

 

Navegar sin complicaciones: escuelas y particulares

Un barco barco que podrán disfrutar sin complicaciones tanto el navegante ya iniciado como el alumno aventajado de la escuela de vela.  La diversión y la emoción está garantizada para todos, sea en paseo como en regata.  
Su popa ancha y plana facilita el planeo, por lo que proporciona muy buenas sensaciones. Si bien está diseñado para la navegación en solitario, cuenta con espacio y capacidad de carga suficientes para poder llevar esporádicamente a un/a acompañante. 
El diseño avanzado y moderno de vela y aparejo se combinan con un casco construido con el sistema de rotomoldeo PE3, robusto y de bajo mantenimiento.
En resumen, un barco ágil y rápido sin las exigencias de otros modelos más sofisticados y radicales. 

 

 

Podemos definir este velero como un barco
Fácil“, “Asequible” y “Excitante

 

El RS Neo es el punto de compromiso entre el barco de PE3 y el de fibra RFV

Estas son las principales características del RS NEO:

El aparejo

• Arboladura de compuesto de carbono: ligera y sensible
• Mástil de dos partes: fácil almacenamiento en el propio barco y compatible con el transporte en el techo del automóvil
• Fácil de montar
• Respuesta dinámica a las rachas: manejo sencillo y mayor control
• Vela de Dacron de corte radial: duradera y fácil de trimar
• Potentes controles de ajuste de la vela: para diferentes tripulantes y condiciones

El casco

• Formas que facilitan su manejo con prestaciones gratificantes
• Ancha línea de flotación que da mayor estabilidad
• Volumen y capacidad para navegar en solitario o a dos
• Regala ancha: para una navegación más seca y mayor facilidad de carga en tierra

La bañera

• Autodrenante
• Forma ergonómica para mayor comodidad en navegación del tripulante
• El diseño se adapta a la navegación en solitario, pero con espacio para dos
• Fogonadura del mástil de bloqueo rápido: arbolar y asegurar en un instante
• Controles convenientemente ubicados para facilitar el ajuste en navegación
• Cinchas cala-pies

Larga duración

• Construcción tipo sándwich RS Comptec PE3
• Materiales de la más alta calidad
• Piel exterior resistente a los impactos
• Espesor variable en diferentes zonas del casco según áreas de carga a fin de optimizar el peso
• Mejor rendimiento gracias al control del peso
• Escues que protegen la parte inferior
• Puntos de fijación de accesorios moldeados en el propio casco y más fuertes
• Prácticamente no requiere mantenimiento

 

Versatilidad: familia y escuela de vela

• Ideal para el uso de toda la familia e igualmente para el alquiler o la escuela de vela
• Por el puro placer de navegar o por la emoción de las regatas
• Puede ir en la baca de la mayoría de los coches
• Mínimo mantenimiento – aparejado en pocos minutos – ¡navegarás más tiempo!

Aquí encontraréis más información y detalles sobre el RS Neo. Ah, y no dudes en ponerte en contacto si deseas recibir un presupuesto personalizado o realizar un test de prueba

 

 

Barco, ¿de polietileno o de fibra?

Barco, ¿de polietileno o de fibra?

¿Fibra o polietileno?
Esta es una pregunta que se hacen muchos aficionados a la hora de adquirir su primer barco y nuestra respuesta cuando nos preguntan es: “…depende…”
Vaya, no parece que vayamos a ser de mucha ayuda, ¿verdad? sealed
Bueno, intentaremos poner un poco de luz sobre este dilema….

Poliéster y fibra – PRFV

En primer lugar, cuando hablamos de un barco de Poliéster RFV, estamos hablando de un barco hecho con resina de poliéster y Reforzado con Fibra de Vidrio. Es decir, para hacer un símil de fácil comprensión por ser tan común, el poliéster sería el hormigón y la fibra de vidrio las varillas de acero, la armadura. El conjunto resultante es el hormigón armado o, en nuestro caso, el Poliéster RFV. Hoy en día, sin embargo, este tipo de barcos suelen llevar, además de la fibra de vidrio, un núcleo de espuma de alta densidad (foam) con el que se hace un “sándwich”, y refuerzos de carbono y/o kevlar que aumentan su rigidez y resistencia. También se utilizan otras resinas, como por ejemplo el epoxy. La forma de aplicar las resinas y las fibras también ha evolucionado mucho, pero esencialmente sigue siendo un trabajo manual.

Polietileno – PE

Por otra parte, cuando nos referimos a un barco de Polietileno, frecuentemente abreviado como “PE”, nos referimos a uno hecho con este termoplástico, concretamente con “polietileno de alta densidad”. Entre las principales características del polietileno nos interesan su flexibilidad, impermeabilidad y ligereza, su producción libre de gases CFC y por tanto sin perjudicar la capa de ozono. Es, por tanto, un material sostenible. También es químicamente inerte y totalmente reciclable.

La capa intermedia de espuma de célula cerrada, asegura la flotabilidad positiva. Una exigencia común sea cual sea el tipo de construcción, es que los cascos deben conservar “flotabilidad positiva” incluso completamente  inundados. Esto significa que el barco no se puede ir a pique ni aún en el caso de que se inunde totalmente el casco.
Esto se consigue gracias al núcleo de foam en el caso de los barcos laminados en sándwich de resina y, en el caso de los barcos rotomoldeados de polietileno, gracias la capa intermedia, de las tres que se usan en su fabricación.

A la hora de establecer comparaciones entre un barco fabricado con un material o el otro, podemos tener en cuenta los siguientes aspectos relativos al sistema de fabricación, características de los materiales y su comportamiento:

A la hora de establecer comparaciones entre un barco fabricado con un material o el otro, podemos tener en cuenta los siguientes aspectos relativos al sistema de fabricación, características de los materiales y su comportamiento:

·       FABRICACIÓN.

Laminados y Rotomoldeados: A mano o a máquina.

A mano… Los barcos “laminados” son los fabricados con poliéster o resinas similares como el epoxy. Se hacen a mano, es decir, artesanalmente, sobre moldes de alta precisión, tradicionalmente en “molde abierto”. Este carácter de “manufactura” es la responsable de que estos barcos tengan por regla general, un precio más elevado. 
Hay diversas técnicas de laminado siendo una de las más utilizadas hoy en día la de infusión que permite controlar meticulosamente la cantidad justa de resina y su correcta distribución. Ello repercute en un peso más ajustado, mejor rendimiento de la embarcación y una mayor eficiencia constructiva. Ésta técnica se complementa con un curado mediante una máquina de vacío que comprime el sándwich gracias a la presión negativa que se aplica sobre el molde.

A máquina… Los “rotomoldeados” se fabrican utilizando maquinaria “high- tech” de manera totalmente mecanizada y en “molde cerrado”. La intervención humana es mucho menor y consiste básicamente en introducir en el molde la cantidad exacta de polietileno en polvo. Por cierto, ¿sabías que los RS de polietileno, nacen bailando el Rock &Roll? Pues así es, porqué el molde gira (roll) y bascula (rock) dentro del horno mientras se gesta el casco.
Para fabricar un casco de PE, se introduce en el molde una cierta cantidad de este material en polvo y se cuece en el horno tres veces, una por capa. La primera, sirve para hacer la capa exterior, y para ello se utiliza un polietileno más resistente al impacto y a las rozaduras. En la segunda cocción, se introduce en el molde un polietileno que generará la capa intermedia de espuma. Esta capa, dará rigidez al conjunto y garantizará la flotabilidad positiva. Finalmente, la tercera capa sirve para dar un acabado fino en el interior y completar el sándwich de tres capas que otorgará la rigidez necesaria al casco. De ahí el nombre de PE3 que vemos a menudo asociado a los barcos de polietileno.

 

Aquí os dejo un vídeo muy ilustrarivo sobre el proceso de rotomoldeo de los RS fabricados con PE3…

 

·       CARACTERÍSTICAS Y COMPORTAMIENTO

Peso

El barco de poliéster será más ligero que el mismo barco fabricado en polietileno. Consecuentemente, el comportamiento en navegación variará un poco. Las prestaciones que un barco de PRFV nos da con 10-12 nudos, por ejemplo, el planeo, en las mismas condiciones de mar y viento uno de PE3 nos las dará dos o tres nudos más tarde, digamos que con 14-15 Knt.
Un barco más ligero, por su parte, resultará más fácil de manejar en tierra y tendrá un comportamiento más vivo en el agua.

Rigidez

La rigidez es mayor en un casco de poliéster que en uno PE y por tanto el paso de la ola será mejor en el primero y también tendrá un comportamiento general más dinámico y reactivo.
Seguramente habréis observado que los cascos de PE tienen, generalmente en la bañera, unas formas angulosas y de aspecto a veces caprichoso. La razón de ser de dichas formas es darle al casco una rigidez que el PE en sí mismo no posee. El equilibrio entre alta rigidez y mínimo peso será en buena parte responsable de las prestaciones que ofrezca un determinado diseño. El punto de compromiso entre ambos factores forma parte del arte del diseño de un modelo de PE3.
La rigidez del casco de resina y fibra va asociada a su fragilidad y la mayor flexibilidad del barco de PE, le da esa capacidad de absorción del impacto que lo hace más fuerte y resistente.

Fragilidad VS Robustez

El “peaje” que paga el barco de PRFV por su ligereza y rigidez es la fragilidad. Pero que no se me entienda mal, el barco de poliéster es como un ladrillo: le puedes cargar una casa encima y la aguantará bien… Pero si le das un golpe seco y contundente, lo agrietarás o incluso partirás. Si tienes un agujero en un barco de PRFV, la reparación puede llevar un tiempo durante el cual, el barco quedará inutilizable.
El barco de PE en cambio, resistirá sin inmutarse golpes y rozaduras y también los típicos abordajes de las flotas de escuela y alquiler. En caso de una colisión que llegara a producir una vía de agua en el casco, se puede hacer una reparación rápida provisional usando, por ejemplo, Sikaflex, que nos permitirá seguir navegando. Ya con tiempo, haremos una reparación definitiva para la que usaremos PE en barra que nos dará un acabado final perfecto, (recordemos que se trata de un plástico termo-soldable).

 

Durabilidad

Ningún barco es eterno y su durabilidad dependerá en buena medida de la intensidad de uso a la que haya sido sometido y naturalmente al cuidado que se haya tenido con él.
Dicho esto, no parece arriesgado afirmar que en general, el aspecto de un casco de PE3 se degradará menos que uno de PRFV. Hablamos del casco porqué el resto de los elementos: arboladura, velas, jarcia, apéndices, funda, carro… provienen de los mismos proveedores y tienen la misma calidad.

Sostenibilidad

Una mayor concienciación y sensibilidad por los temas relacionados con la sostenibilidad y el medio ambiente contribuyen a decantar la decisión de compra en un número creciente de usuarios. Atendiendo a este parámetro, el ganador sería el barco de polietileno, tanto en el proceso de fabricación como en el posterior de reciclaje una vez terminada la vida útil de la embarcación.

 

Conclusión

Así pues, ¿de qué depende la elección de un tipo de barco u otro? Pues básicamente del programa de uso que vaya a tener. Los barcos de PE son los más adecuados para escuelas de vela y centros de alquiler que los vayan a someter a un uso intensivo ya que probablemente pasarán por manos poco experimentadas. El barco de PE raramente se quedará parado en la varada pendiente de reparar. Casi siempre podremos hacer una reparación provisional de emergencia que nos permita ponerlo a trabajar inmediatamente.

Los barcos de PE también pueden ser la opción acertada para el uso familiar y para la mayoría de los debutantes. Es decir, para todos aquellos que quieran disfrutar de la vela sin grandes complicaciones y sin tener que estar muy pendientes de mimar el barco. Muchos de estos modelos pueden ofrecer una navegación familiar tranquila por la mañana y una navegación más deportiva y excitante por la tarde con el uso del asimétrico y los trapecios. De hecho, algunos modelos como el RS Tera o el RS Feva son clase internacional World Sailing y ofrecen unas prestaciones excelentes para el público infantil y juvenil.

Los navegantes ya confirmados, regatistas o no, así como algunos alumnos de nivel alto, apreciarán las prestaciones que ofrecen las embarcaciones de fibra, su ligereza, dinamismo y reactividad. Estos barcos son en general, física y técnicamente más exigentes.

No sé si os habremos ayudado a despejar algunas dudas, pero confiamos no haber complicado aún más vuestra decisión…

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5 errores típicos en la virada por avante a vela

5 errores típicos en la virada por avante a vela

En nuestros años de dedicación a la enseñanza de la vela en el seno de Funtastic, observamos como los debutantes incurrían una y otra vez en los mismos errores a la hora de completar una virada por avante. Generalmente, la razón de fondo es la falta de orientación respecto al viento, pero en otras ocasiones es simple falta de concentración y ésta, no sólo se da entre los debutantes. Con la práctica mejoraremos enormemente nuestra orientación respecto al viento y la técnica, estableciendo las rutinas que nos evitarán errores de bulto…

0. No mirar a barlovento

Permitidme que empiece este post directamente por el “bonus tip” ya que es fundamental y una cuestión de seguridad…
No mirar a barlovento antes de iniciar la maniobra es tan peligroso como cruzar una calle sin mirar antes si vienen coches! Es fundamental verificar que tenemos espacio antes de iniciar la virada. Cuántas veces se ha visto un barco virar inesperadamente y quedar en el camino de otro velero o incluso de una embarcación a motor… Por otra parte, en veleros con tripulación es especialmente importante avisar de la maniobra de virada y trasluchada y esperar a que toda la tripulación se de por enterada antes de iniciarla. De lo contrario nos exponemos a provocar un accidente o incluso a perder a algún tripulante por la borda.

1. Falta de velocidad al inicio de la maniobra

Este es un error muy común. Esa falta de velocidad nos llevará a quedarnos aproados, empezar a navegar marcha atrás y/o acabar abortando la maniobra. Es importante iniciar la maniobra con velocidad. Si hay olas, buscar un sitio plano para virar o hacerlo en la cresta nos permitirá mantener una buena velocidad de giro y nos dará tiempo para acelerar de nuevo en la bajada, asegurándonos potencia y velocidad para enfrentarnos a la siguiente. Es una obviedad que para que la embarcación responda al timón, ésta tiene que estar en movimiento, tiene que haber una corriente de agua circulando por las dos caras de la pala. De no ser así, la maniobra sería tan efectiva como girar el manillar de una bicicleta estando parados…

2. Iniciar la virada desde un rumbo excesivamente abierto…

… En lugar de hacerlo desde la ceñida.
Cuando en lugar de iniciar la virada desde el rumbo de ceñida, empezamos a orzar desde un rumbo excesivamente bajo, demasiado abierto respecto a la dirección del viento, es posible que nos veamos en los problemas descritos en el punto anterior, especialmente con poco viento. Esto será debido a que, si tenemos que cubrir un gran ángulo hasta completar la virada, perderemos mucha inercia y velocidad. En un catamarán el problema es aún mayor porqué no gira en el sitio, alrededor de su orza, sino que al no tenerla, describe un círculo más o menos amplio y en el camino, perderá aún más inercia y velocidad.
Como consecuencia, podremos quedar aproados o incluso tener que abortar la maniobra, lo cual supone un problema importante  cuando tenemos tierra o un obstáculo a sotavento…

Así pues, antes de orzar para virar, tenemos que asegurarnos de tener una buena velocidad y de que vamos ciñendo, lo cual es fácil de comprobar con pequeñas orzaditas y observando el foque, los catavientos o el grátil de la mayor.
Otro problema que genera este error, es que nos obliga a mantener la pala del timón metida -fuera de la vía- durante un tiempo excesivo y esto resulta ser un freno, como vimos en el artículo sobre el simulador de vela virtual de Frank Bethwaite.

3. Enderezar el timón demasiado pronto…

… Nos quedaremos aproados.
Cuando ponemos el timón a la vía demasiado pronto, lo que hacemos es interrumpir la virada y quedarnos dentro de la zona muerta, unos 45º a cada lado del eje del viento, donde las velas no portan y como consecuencia el barco se para. A menudo, para salir de esta situación hay que dejar que el barco arranque un poco marcha atrás y llevar la caña totalmente al lado hacia el que queremos que el barco salga navegando. La inexperiencia y/o falta de orientación respecto al viento nos pueden llevar a cometer ese error.

Como se desprende del punto anterior, lo ideal es que el timón frene lo menos posible la embarcación, este es un concepto fundamental, cada vez que timoneamos para modificar el rumbo de la embarcación, lo hacemos a costa de frenar el barco. Por esta razón, vemos a muchos regatistas en la línea de salida contra-escorando su embarcación… Y es que de la misma manera que la escora hace orzar al barco, contra-escorarlo lo hace arribar y de esta manera consiguen abrir un poco el rumbo para tener más potencia y acelerar en la salida sin necesidad de usar el timón.
En resumen, en una virada lo ideal será que llevemos el timón a la vía lo antes posible… Esto requiere práctica, pero ¿cuándo es el momento? En realidad es bastante fácil, hay que fijarse en las velas y devolver el timón al centro justo en el momento en que han cambiado de lado y ya estamos en la nueva amura.

4. Orzar con un movimiento exagerado y brusco del timón…

…Que fácilmente puede acabar en volcada.
Si el movimiento de timón es brusco y exagerado, el barco virará con excesiva rapidez y nos veremos “atrapados” en sotavento, todavía sentados. Pero en lugar de tener las velas en el lado opuesto, estás habrán pasado ya al mismo lado en que nos encontramos nosotros y es muy posible que veamos como se nos viene encima el barco antes de poder cruzar al otro lado. Si nos vemos atrapados en sotavento con el barco ya recibiendo el viento por la nueva amura y escorando, es muy posible que nos demos un baño… Por eso es importante que la maniobra de virar sea firma pero también serena y que vayamos bien coordinados con el paso de las velas y nos movamos con agilidad.

5. No enderezar la caña una vez completada la virada.

Si no devolvemos el timón al centro una vez ya estamos recibiendo el viento por la nueva amura, el barco seguirá arribando y abriendo el ángulo respecto al viento… Hasta trasluchar:   Cuidado con las cabezas!! Si no enderezamos el timón y lo llevamos al centro, el barco seguirá pivotando al rededor de la orza hasta completar incluso los 360º.
Si hace viento, es más que posible que una trasluchada involuntaria como la descrita nos vuelque la embarcación, pero lo peor es que el paso violento e inesperado de la botavara coja desprevenido a alguno de los tripulantes y lo golpee o incluso lo arroje por la borda. Por esta razón, en Funtastic les ponemos casco a los más pequeños… ¡Y a algunos adultos también!

La virada paso a paso…

Los detalles y tempos pueden variar un poco en función de la intensidad del viento, estado de la mar e incluso en función del tipo de barco, pero para no despedirme más, estos son los pasos que habría que seguir…

  • Verificar que tenemos espacio a nuestra espalda para virar y que no quedaremos cruzados frente a la proa de otra embarcación.
    Aprovechar la ojeada a para tomar algún punto de referencia justo a nuestra espalda (serán 90º respecto al rumbo actual) que nos ayude a orientarnos y localizar el nuevo rumbo de ceñida una vez hayamos virado.
  • Asegurarnos de que vamos a rumbo de ceñida -tanteando suavemente con el timón que navegamos al límite del desvente del foque- y con buena velocidad.
  • Elegir un espacio con mar más o menos plana.
  • Coger el cañín por el final con la mano de popa y la escota de la mayor con la mano de proa.
  • Si llevamos tripulación, avisar y gritar “¿preparados para virar?”
  • Cuando la tripulación responda afirmativamente, amollar un poquitín de escota, llevar el cañín a sotavento y prepararnos para cruzar al otro lado adelantando primero el pie de popa para rotar nuestro cuerpo y llevarlo al otro lado mirando a proa.
    Cuidado con la cabeza al cruzar… ¡Hay que agacharla un poquito!
  • Una vez en la nueva amura, nos sentaremos tan a proa como podamos.
  • Inmediatamente cambiaremos las manos. Primero sujetaremos por un momento cañín y escota con la nueva mano de popa (la que sujetaba la escota antes de virar), para así liberar la nueva mano de proa, que al virar nos habrá quedado a la espalda, y que ahora tiene que recuperar la escota por delante.
  • Una vez el barco plano, ajustaremos la tensión de las escotas de mayor y foque.

Si queréis una visión más clara de lo dicho aquí y no tenéis problema con el inglés, os recomendamos este vídeo editado por la Asociación de la Clase RS200 en Reino Unido. Y recuerda que, como se dice en el idioma de Shakespeare, “Practice makes perfect”!!