Tipos de navegación I

Escrito por  //  4 diciembre, 2010  //  Artículos  //  Sin comentarios

Cualquier persona introducida en la vela ligera sabe que navegar en planeo constante es probablemente lo máximo que le puede ofrecer su embarcación a nivel de sensaciones y diversión. Pero ¿cuáles son las distintas formas de navegación?.  Podemos distinguir tres: La navegación por desplazamiento, la navegación forzada y la navegación en planeo. En los últimos años ha aparecido una cuarta forma que sería la navegación con foils.

La navegación por desplazamiento, es la menos eficiente y básicamente consiste en hacer avanzar la embarcación a base de empujar el agua a cada lado del casco, hacia el frente y hacia abajo. Obviamente se genera una gran resistencia hidrodinámica y sobre todo, la velocidad máxima que pueda alcanzar esa embarcación es limitada ya que será función de su eslora.  Embarcaciones como los cruceros de pasajeros, porta-containers, petroleros, etc. navegan por desplazamiento y también cruceros a vela de gran eslora aunque en determinadas condiciones puedan arrancar cortos planeos de manera puntual.

Velocidad crítica. Como se ha dicho, La velocidad que puede alcanzar una embarcación queda limitada por su eslora. Por esa razón entre otras, desde la guerra de las especias con los grandes clippers hasta las primeras ediciones de la regata Withbread alrededor del mundo, una mayor eslora era garantía de mayor velocidad. Esto sucede porque la velocidad de propagación de una onda, una ola no es otra cosa, viene determinada por la fórmula “V=1,35.√Λ”, es decir la Velocidad (expresada en nudos) = raíz cuadrada de la eslora (expresada en pies) multiplicado por 1,35. Caso de conocer la eslora en metros, el factor multiplicador será 2,45. A modo de ejemplo, un barco de 12 metros de eslora alcanzará en desplazamiento una velocidad máxima de aproximadamente 8,5 nudos.
En la práctica podemos observar como se forman olitas en el lateral del casco y como, a medida que ganamos velocidad, se va reduciendo el número de esas olitas hasta quedar una única ola que empieza en proa y termina en popa. En otras palabras, una embarcación que navega por desplazamiento alcanza su velocidad crítica cuando genera una ola igual a su eslora. Pero ¿qué pasa si seguimos acelerando a base de más motor o más vela? Dependerá de la forma del casco, pero la primera reacción que observaremos es que crecerá la ola de proa por lo que aumentará la resistencia hidrodinámica y consumiremos mucha más energía sin obtener mayor velocidad.

La navegación forzada. Siguiendo el razonamiento anterior, si aumentamos la potencia dando más motor algunos barcos querrán subirse a su propia ola, la que se genera en su proa. En consecuencia, el barco tenderá a encabritarse levantando la proa y con la popa bien metida en el agua por lo que se generará una ola más alta por detrás del espejo de popa. Esa es la forma de navegación ideal para la práctica de modalidades deportivas como el wake-board, el wake-surf o el wake-skate, que usan esa ola de popa como trampolín o half-pipe para realizar saltos y figuras. Algunas embarcaciones disponen además de tanques de lastre en popa que se inundan con agua a fin de generar una ola aún mayor.
Independientemente de que la embarcación se propulse a vela o a motor, si se dispone de suficiente potencia y de un casco diseñado para ello, acabará encaramándose a su propia ola, sacando el barco del agua y entrando en la navegación en planeo.

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