La trasluchada con asimétrico.

Escrito por  //  23 enero, 2011  //  Artículos  //  Sin comentarios

Los primeros conceptos de asimétrico datan de finales del siglo IXX. Eran grandes génovas con puño de escota alto, más parecidos a los actuales “Jibtop” que a un asimétrico.

En los 80’s la flota de ligeros y planeadores 18ft skiff australianos, debido a su velocidad y a la consecuente creación de aparente, navegaban las popas con spi en ángulos cerrados más que en rumbos empopados. Después de observar que durante toda la temporada ninguna embarcación había navegado con el tangón separado del estay, Julian Bethwaite apareció en la siguiente temporada con un botalón y un asimétrico que fueron preludio del actual spi asimétrico. Hoy en día, una gran mayoría de los nuevos diseños de vela ligera equipan asimétrico en vez de spi simétrico por razones de mayor eficiencia y facilidad de maniobra.  

Trasluchar con asimétrico es un proceso relativamente más sencillo que con un spinnaker simétrico, ya que no debemos preocuparnos del tangón. Pero es una maniobra que si ya requiere una buena coordinación de movimientos en un solitario como el Vareo o el RS100, más necesario es aún que la haya entre el patrón y el tripulante en barcos dobles como el RS800. Es importante jugar con la escora para evitar frenar la embarcación y facilitar la aceleración en vientos flojos y a partir de cierta presión de viento, es fundamental mantener el barco plano y que el patrón aplique un giro suave durante la trasluchada. Si el giro es demasiado brusco, la presión de las velas cambiará de golpe y llegaremos a un ángulo cerrado muy pronto, sin darnos tiempo a controlar el equilibrio lateral del barco en el nuevo rumbo y por tanto, con un alto riesgo de volcar. Así pues, empezaremos con un giro largo y suave para ir ajustándolo a medida que la práctica nos aporte confianza y seguridad.

 Distinguiremos tres tipos de trasluchada en función de la fuerza del viento y la velocidad del barco.

o          Primero: vientos flojos y con el barco sin llegar a planear. En embarcación doble los tripulantes estarán muy a proa, sin colgarse, y es probable que el proel se encuentre en el centro, junto al mástil, por tanto será el patrón el encargado de balancear ligeramente el barco. Empieza a arribar y a escorar ligeramente el barco a barlovento (la escora ayudará al paso del asimétrico además de facilitar que tome forma en la nueva amura lo antes posible); mientras, el tripulante empieza a cazar la nueva escota muy pronto de manera que cuando el barco cruza el eje del viento, el puño de escota del asimétrico haya pasado ya al otro lado del estay. Así,  al recibir el viento por la nueva amura, todo el asimétrico se encontrará ya en posición y se hinchará sin demora. Al finalizar la trasluchada, el patrón recupera la escora -que ahora es a sotavento-, consiguiendo un efecto de la orza que acelerará la embarcación, y generando un viento aparente que hará trabajar las velas con mayor celeridad y ayudará al asimétrico a tomar forma. Además, si la mayor tiene sables forzados, puede facilitar el paso de éstos caso de que no lo hicieran por si mismos.

 o          Segundo tipo: viento suficiente para mantener el barco en planeo. La tripulación estará haciendo banda con las cinchas o al trapecio. Al principio, lo mejor es dividir la trasluchada en tres etapas hasta que tengamos la suficiente práctica y seguridad para hacerla continua y suave. En la primera fase arribamos hasta estar en popa, en la segunda vamos a pasar la mayor y en la tercera orzamos hasta el nuevo rumbo. En la primera fase el patrón avisa de la maniobra y cuando empieza a arribar, el tripulante entra para situarse en el centro del barco manteniendo la escota del asimétrico o incluso cazándolo un poco, también coge la nueva escota preparándose para cazarla. La segunda fase es el paso de la mayor, que debe hacerse lo más suave posible sin que desequilibre el barco. Para ello, debe estar bastante cazada a fin de evitar un golpe cuando de repente se llene por la nueva amura. El tripulante habrá empezado ya a cazar escota de asimétrico. En la tercera fase el patrón va orzando y sale al trapecio mientras el tripulante acaba el cazado del asimétrico y sale al trapecio instantes después. En una buena maniobra no diferenciaríamos las fases sino un giro uniforme y suave en que el asimétrico no llegaría casi a flamear más que un instante.
A medida que adquiramos soltura y experiencia, seremos capaces de realizar esta maniobra sin excesiva pérdida de velocidad. Esto garantizará una maniobra suave, sin brusquedades en el paso de la mayor y consecuentemente, más segura.

 o          Por último, veamos también la que podemos llamar “trasluchada de supervivencia”, con viento fuerte. En este caso la variación es que el tripulante caza el asimétrico antes de trasluchar y lo mantiene cazado a la contra una vez trasluchado. El viento incide de baluma a grátil con el asimétrico acuartelado lo que proporciona mucha estabilidad y control a la embarcación (siempre que no salgamos excesivamente orzados). Cuando ambos miembros de la tripulación están preparados para salir al trapecio y acelerar en la nueva amura, el tripulante suelta la escota de barlovento y tira de la nueva escota para su ajuste.

Como bien suele decirse… “cada maestrillo tiene su librillo”, así que sin duda existirán diferentes técnicas y variaciones dependiendo de cada clase y de cada tripulación… A menudo lo mejor es observar o preguntar a los compañeros de flota cómo realizan las maniobras. Espero vuestras opiniones y sugerencias y que este post os ayude a disfrutar más en vuestra navegación.

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